Origen de la fiesta del cordero

El origen de la fiesta del cordero, llamada fiesta de Aid al-adha (fiesta del sacrificio) o también fiesta de Aid el Kebir (Fiesta grande), ya que la llamada fiesta pequeña, o Aid Sghir, es la que se refiere a la fiesta del fin de Ramadan, se remonta a la historia de Abraham, existente tanto en la Biblia como en el Corán. Abraham, fundador del pueblo árabe, tubo dos hijos, Ismael de su esclava Agar e Isaac de su esposa Sara. Para el mundo musulmán fue su hijo Ismael, el primogénito, el que fue ofrecido en sacrificio por su padre como prueba de su amor por Dios; pero en el momento en que lo iba a sacrificar, recibió la orden divina de canjearlo por un cordero, como bien lo detalla el Corán:
Y cuando ( Ismael ) era lo bastante mayor
para ayudar en las tareas ( de Ibrahim ), este dijo:
“¡Oh mi querido hijo!
¡He visto en sueños que debía sacrificarte:
considera, pues, como lo ves tú!”
[Ismael] respondió:
“¡Oh padre mío! ¡Haz lo que se te ordena:
hallarás que soy, si Allah quiere,
paciente en la adversidad!”
Pero cuando ambos se hubieron sometido
a la voluntad de Allah,
y le hubo tendido sobre el rostro, le llamamos:
“¡Oh Ibrahim, has cumplido ya con la visión!”
Así, realmente, recompensamos a los que hacen el bien:
pues, ciertamente, todo esto fue en verdad
una prueba, clara en sí misma.
Y le rescatamos mediante un sacrificio magnífico,
y de esta forma le dejamos como recuerdo
para futuras generaciones:
“¡La paz sea con Ibrahîm!” (Qur’án, surat 37, ayats 99-107)
De aquel suceso derivarían una serie de consecuencias importantes: abolición de los sacrificios humanos a la divinidad y el compromiso de Abraham de la construcción del templo la Kaaba.